Días...

Hace días que no me sentía así. Con la mirada al frente me atrevo a decir que estoy triste, que no me quedan ganas. Hoy necesito que me levanten a mi, que me griten que yo puedo, que lo puedo conseguir. Que si me esfuerzo podré alcanzar todo lo que yo me proponga. 

Hoy necesito un abrazo, necesito sentir el calor de unos brazos. Necesito que alguien, solo con mirarme sepa que algo me pasa, que dentro de mi hay inquietudes, que hay un algo que no se que, pero que no me deja sonreír. 

Me gustaría poder contarte tantas cosas, pero hoy no puedo. Tengo un inmenso miedo que me impide volver a confiar. Temo al dolor y a sufrir. Creo que puedo, me convenzo, pero llega el momento y prefiero dar pasos hacia atrás, por si acaso me vuelven a dañar. 

Hoy quiero que me saquen sonrisas con las tonterías más absurdas. Me gustaría que me hicieran olvidar y pensar en todo aquello que perturba mi mente. Que me trasladen de lugar emocionalmente y me lleven donde la alegría gana siempre. 

Me apetece un paréntesis, un espacio en el que se incluya algo diferente. Aunque tan solo dure unos minutos, pero que sean inolvidables, que dejen huella, para que luego cuando lo recuerde en otro instante me provoque la misma sensación escalofriante. 

Días y días. Entre ellos se cuela uno como este, en el que las palabras "no se" son las que más pronuncias. Y es que a veces detrás de un "no se" se esconden inmensidad de cosas que nadie logra alcanzar. Quizá todos los días no sean iguales, para valorar y apreciar lo bueno y mejorar lo malo de cada uno de ellos. 

A veces, tan solo me gustaría atreverme a abrazarte para que al menos en un pequeño instante deje de pensar en ese no se que. 

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