Hoy.

Hoy siento que me miras pero ya no estás, me doy la vuelta para despedirte pero es demasiado tarde, te has marchado ya. Hoy siento que me tocas, casi puedo percibir tus dedos acariciándome, intento acercarme y responder a tus caricias, pero de repente ya no las noto. Hoy siento tus abrazos por la espalda, el corazón me palpita rápido y me giro inmediatamente para abrazarte, pero mis brazos se quedan en el aire. Hoy, durante milésimas de segundo he podido respirar tu aroma, ese aroma especial que caracteriza a cada una de las personas y tanto me gustaba respirar. Hoy he notado como me cogías la mano al pasear, protegiéndome del mundo, en ese mismo instante la he intentado coger y agarrar fuerte, pero de pronto desaparecía. Cierro los ojos y mi mente imagina con detalle cada uno de esos pequeños momentos en los que has estado conmigo hoy,  y piensa si de verdad eran palabras llenas de amor aquellas que dedicaste indiscretamente, pero pese a la incertidumbre de no saber, desde entonces no han abandonado mi corazón. 

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