La vida sorprende, la vida aviva, la vida da vida a cada corazón, cura cada herida y sana cada decepción. Porque a veces no nos damos cuenta, no miramos el detalle, no vemos la intención, dejamos de lado la confianza y fallamos, nos aislamos y perdemos, pero ahí está la vida, la que reconforta, la que alivia, la que da fuerza y te seca cada lágrima. Y es que, a veces corremos demasiado deprisa, porque queremos llegar cuanto antes, pero en ese momento, dejamos de vivir intensamente cada segundo, olvidamos el todo y nos centramos en el nada... Pero ahí está, ella te salva, te aguarda, te ayuda y te agarra cuando caes, porque así es la vida, tu fiel compañera, tu mejor amiga, tu destino mejor escrito.

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