Y es que la luna fría moja, 
empapa las frías sábanas, 
observa desde arriba bien triste, 
viendo como te empequeñeces, 
te acompaña cada noche, 
en el mismo lugar, 
brillando como siempre, 
y es que ella es la más fuerte, 
porque por muchas tormentas, 
por muchos frentes, 
por mil fenómenos, 
ella sigue la más fuerte, 
brillando como ella sólo sabe, 
acariciándote con sus destellos, 
desvelándote que, 
aunque el sol no esté, 
ella te acompaña. 


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