Hasta Nunca

No se cómo, ni cuando, ni porqué, pero estaba allí cuando abrí la puerta, no entendía que pasaba, que hacía ella así en nuestro hogar... Por un día, quise sorprender, pero me equivoqué, la sorpresa fue mía; cayeron en el error mancillando nuestra cama con su juego de idiotez, se me calló el alma al suelo pensando en como fue capaz, como podría hacer algo así a una persona querida... y entonces comprendí que aquel ser sólo se quería a sí mismo, jamás había conocido el sentimiento de ningún corazón y que a partir de ese mismo segundo nunca más iba a ser motivo de mi sonrisa. 

Jamás lo había imaginado, no pensaba que mi corazón se iba a romper en tantos trocitos, pero el mundo me dice que cuando una puerta se cierra, una ventana se abre, y que si se fue es porque no me merecía, e intento creer dichas palabras aunque a veces me pregunte ¿Qué habré hecho en otra vida para merecer tal cosa...? Aún así no agacho la cabeza, salgo cada día con mi blusa y mis vaqueros ajustados y con mi mejor sonrisa, dispuesta a pertenecer a aquellos brazos que nunca me dejarán caer porque antes me abrazarán. 

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