Tengo que decirte algo yo también, se que no es fácil desacostumbrarse a una vida diferente de repente y que cambiarán muchas cosas, no respecto a lo que sentimos, si no el vernos diáriamente, ahora tendremos más tiempo para echarnos de menos... Guarda los recuerdos, tu y yo lo hemos empezado todo siempre en el mismo sitio, nos conocimos allí, nos olvidamos y volvimos,  y míranos, después de tanto tiempo no hemos terminado nada, seguimos siendo los mismos locos el uno por el otro y seguiremos siéndolos sea dónde sea. El pensarlo impacta, la verdad, ya pocas veces me esperarás en la puerta para darme los buenos días, ya no habrán horas libres, ni paseos al centro, no habrán días para yo poderte acariciar mientras duermes en un banco, no nos tiraremos piedras, ni nos esconderemos en el tercero, las vueltas en el autobús serán más solitarias, faltarán abrazos, momentos para hablar y besos que dar. Pero aún así, viene el verano, está cerca y lo tenemos entero para los dos, para pasar el tiempo que queramos juntos, en la playa, en tu casa, en la mía o dónde sea, no niego que no nos vaya a costar acostumbrarnos, pero todo va cambiando, pasamos por diferentes etapas y eso no quiere decir que la siguiente no sea mejor que la anterior, para saberlo sólo hay que vivirla. Que yo tampoco me imagino el no tener lo que tenemos ahora y odio la idea de vernos menos pero tenemos que aprender a vivir de distinta manera y entre los dos intentar no notar tanto las diferencias... 
Y miles de gracias por todo este tiempo, por apoyarme cuando he estado mal o llorando, por darme ánimos y ayudarme, por cada abrazo y sonrisa que me has sacado, por hacerme cosquillas y a la vez hacerme rabiar, por enseñarme que no todo tiene explicación y hacerme ver que hay cosas que es mejor dejarlas pasar, gracias por no dejarme sola, por preocuparte y dar la cara, por estar ahí a pesar de nuestras diferencias, que han pasado millones de cosas tanto buenas como malas y hemos sabido que hacer, por todo lo que tu y yo sabemos, gracias. 
No llores, debemos estar orgullosos por todo, y es que al igual que a ti, me duele pensar que mañana ya no podré darte ese abrazo de buenos días como siempre y que me levantaré y no te veré, que tendré que esperar días para hacerlo... y aunque así sea, nada va a cambiar, voy a tener las mismas ganas de ti y te voy a querer como nunca, que cuando te vea te llenaré de besos, mordiscos, te regalaré los abrazos que guarde, te acariciaré, te haré miles de cosquillas y no te dejaré tranquilo hasta que no puedas más haciendo que te olvides de todo y sólo sientas que estamos tú y yo juntos.   

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