Cuando creas que no puedes más, sonríe. Cuando veas que todo está de color negro, sonríe. Cuando tropieces en el camino, sonríe. Cuando llores, sonríe. Cuando no puedas casi respirar, sonríe. Cuando la tristeza invada tu cuerpo, sonríe. Cuando tengas miedo, sonríe. Cuando te sientas sola, sonríe. Cuando te decepcionen, sonríe. Cuando las malas lenguas te hagan ir cabizbaja, sonríe. Cuanto te sientas acorralada entre cuatro paredes, sonríe. Cuando te equivoques, pide perdón y sonríe. Cuando se equivoquen contigo, acepta las disculpas y sonríe. Cuando creas que lo tienes todo perdido, lucha y sonríe. Cuando necesites apoyo y te falte, llámale y que te haga sonreír. Cuando te falte tiempo, páralo y sonríe en esos pequeños instantes muertos. Cuando tu cabeza de mil vueltas sin rumbo, sonríe. Cuando el destino te sorprenda, sonríe. Cuando te levantes cada mañana de la cama, sonríe. Cuando te acuestes a dormir, cierras los ojos y sonríe. Cuando no tengas nada mejor que hacer, ríe, ríe como si fuera la última sonrisa que van a pronunciar tus labios, porque es de valientes sonreír cuando el corazón llora. 

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