Es ese sueño el que me desvela por las noches, el que me hace despertarme repentinamente con lágrimas en los ojos como si todo fuera real, es ese sueño que se repite, no solo una vez, ni dos, ni tres... Es el maldito sueño que no puedo controlar, que vivo tan inténsamente, porque tengo tanto miedo que eso ocurra que incluso lo sueño. El mismo suceso se repite, llega el día en que ya no le importo, en el que ya no quiere ser si quiera mi amigo, en el que me habla frío como un extraño, no quiere saber de mi, desea que todo me vaya bien pero separados, a kilómetros, apenas me mantiene la mirada y se empeña en no volver a coincidir en sitio alguno, dice que sin razón alguna ha dejado de quererme de esa forma, que le e hecho mucho daño, que aunque nunca lo reconozca desde que aparecí en su vida le han surgido miles y miles de problemas, dice que he significado mucho pero que hoy no soy nada, que todo ha sido una simple confusión que no ha sabido controlar, me acusa de haber errado permaneciendo en su vida, ya no tiene ese deseo hacia mi, ni las ganas de verme, apenas se acuerda de lo vivido ni de lo sentido, ha dejado de echarme de menos, de pensarme, no quiere volver a rozar mis labios afirma que para él son veneno, ha dejado de buscarme, de sentarse a mi lado, de dirigirme palabra alguna, ya nada es lo mismo, todo ha cambiado sin saber como ni cuando ni porqué...  sus ultimas palabras fueron te odio, adiós.[...]
Son esas imágenes y palabras que oigo y veo al dormir muchas noches, hablo incluso durmiendo al no entender nada y en el momento en que sueño como se marcha y yo me quedo sentada en ese banco sola me despierto, ya sean las 3, las 4 o las 5, llorando a mares... 

    

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