De los días que no duermes, que tu cabeza no para de pensar en miles y miles de cosas, vas dando vueltas en la cama y lo único que consigues es destaparte, no hay manera, intentas distraerte con cualquier tontería  pero los sentimientos pueden a la mente, no logras disiparlos, vienen, se alejan y se vuelven a acercar más, se te acelera el corazón, el pulso, te agobias, miras el móvil pero ya es demasiado tarde para hablar con alguien y vuelta tras vuelta, lo que llevas dentro explota, callas intentando aguantar pero no puedes, no buscas ayuda, prefieres estar sola intentar pensar despacio, organizarlo todo hasta saber lo que quieres, ya son las cuatro de la mañana y tu rabia te consume, no hay salida y solo se te ocurre llorar pensando en tanto recuerdos, en que pasará mañana, si ya no formarás parte de su vida o seguirás a su lado, te preguntas si él se acordará de ti, pero ves que no, si le seguirás importando igual que hace días, si habrá decidido volver a intentar olvidarse de ti y no volver a rozar sus labios con los tuyos, quizás hasta esté pensando en como decirte adiós... no lo sabes, y la incertidumbre te puede por dentro, es tanto el miedo que te enfadas hasta contigo misma... y el tiempo pasa y mientras callamos duele más y lo único que se te ocurre es que  él mirándote a los ojos se explique de corazón aunque sus palabras te duelan, es lo que necesitas, verdades, decisiones, hechos... [...]
Al rato escuchas un ruido, es tu despertador, has conseguido dormir, poco pero algo es algo, te levantas con la intención de sonreír como nunca ocultando detrás un gran dolor que cada vez te deja menos respirar pero el sol brilla, los pájaros cantan y tu deslumbras, porque pase lo que pase: nunca dejes de sonreír.   

Nunca te voy a olvidar (8)

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