Por esa misma pregunta que siempre suena igual, ¿ Qué te pasa ? -Nada. Una respuesta tan simple, una mínima palabra de dos sílabas que esconde un gran trasfondo que nadie ve, prefieres pronunciar una palabra insignificante para no dar pensar a los demás mientras tu, cuando todos se van, no lo aguantas más y no consigues parar las lágrimas, quizás sea la impotencia de no poder gritar medio millón de cosas o el preferir  no preocupar simplemente. Luego llega ese momento en que te arrepientes de todo y piensas todo lo que deseabas hacer o decir, piensas en el mismo momento en el que te preguntaron  y contestarías:  ¿ sabes lo que me pasa ? que te echo tanto de menos que no duermo, que los días que no te veo sufro, que tengo miedo a que un día te vayas, que te necesito como nunca he necesitado a nadie, que has desaparecido tantas veces que me ahogo en mis propias lágrimas de pensar que volverá a pasar, que tengo miedo a no ser lo que esperas que sea y que pronto te canses de mi, que te quiero con toda mi alma, que no me gusta compartir ni esconderme, que quiero tener esa seguridad de que pase lo que pase estarás, que sin ti ya no puedo, que no quiero ser una más sino llegar a ser especial, que no quiero que los besos se queden en simples recuerdos ni los abrazos, que simplemente quiero que me quieras como yo te quiero y punto.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pilotando mi corazón

Querida mía