Ardor, que fue bajando hasta el cinturón que tu desabrochaste sin ningún pudor, empapaste todas las ventanas de mi desordenada habitación. Éxtasis, no salgo del asombro de tu énfasis, en hacer conmigo todo lo que un día perdí, jamas me ha dado alguien lo que tu me has hecho sentir. Tómame de los pies a la cabeza  porque quiero ser la lava que derrama tu volcán de miel, bésame, tápame la boca con tú boca porque quiero arder. oh oh oh oh oh oh. Que cálido aliento se escapa de ti, se pierde en mi cuello de principio a fin, desde que me rozaste yo ya me rendí, tu me vas a sentir. 

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