Pero no entiendo cuando de repente no me quieres y pienso que cojones habré hecho mal y entre quedarme en casa a llorar o ser valiente elegí la opción de no llorar. 
Tengo el pulso acelerado, el aire me sabe raro si me falta tu sudor. Si no estás entre mis brazos rompo el cielo en mil pedazos, te regalo otra canción. 
Me da la impresión de que a veces se me va mucho la olla y no me entero de lo que hay a mi alrededor. Tengo una colección con cientos de ilusiones rotas tiradas por el suelo de mi habitación.   

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