Mi casa está justo arriba de tus pestañas, mi calle va recta hacia tu cintura, tus ojos son los culpables de mi locura y mi corazón se acelera cuando te marchas. 
Tu voz suena con las cuerdas de mi guitarra y canta por si me olvido de esta melodía, pensaba tenerte cerca todos los días y hacer que desaparezcan las despedidas. 
Muy poco puedes hablar y tanto quieres decir, no te dejan expresar todo lo que yo valgo para ti hoy te puedes conforma con un beso y nada más. 
Ahora que pasa el tiempo y tu vas creciendo despacio sin preocuparte por el futuro estoy aquí para siempre te lo aseguro y no pienses en en el sol siempre está lloviendo. [...]
Yo tanto que puedo hablar y poco que puedo decir, aparco todo mi rabia para verte sonreír y yo me puedo conformar con un beso y nada más


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