Cansada de aguantar inviernos que no acaban, amores que se gastan, un día se lanzó a buscar un país, un lugar, donde todos los sueños no se hicieran pequeños y duraran mucho más. Dejaba tras de si mil cuentos de princesas, de historias de esas como en un final feliz. Buscaba el primer día de el resto de su vida, borrón y cuenta nueva, eso le escuché decir. 
Se fue con su maleta de ilusiones repleta de proyectos a media, de ganas de empezar, de fuerza de voluntad. Nada mas llegar te quisiste ir, pensaste que esto no era para ti, llorabas pidiendo seguir adelante, borrar el paso y pintar un instante.
El sueño terminó pero no quiso despertarse, pasaba las horas tras la barra de un bar, a las doce agotada termina la jornada pero aun le quedan fuerzas. 


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