Él es un tipo normal, de estos que podían llegar a enamorarse de una persona, de quererla más que a nadie, de importarle ella y solo ella, de estos que tienen tiempo para todo, pero lo que más le gustaba era cuidar de ella, acariciarla, besarla, sentarse a su lado y poder ver a través de sus ojos. Podía sentir mil y una sensaciones distintas cuando estaba cerca y cuando estaba lejos la llevaba en mente a todas partes sin perder ni una milésima de segundo la imagen de su rostro. Pero todo eso desapareció muy pronto y rápido para él, todas sus ilusiones se desvanecieron y desde entonces, desde aquel día no ha habido ninguno que no piense en ella, que quizá haya intentado sentir por alguien, pero por el momento el gran amor que tenía con aquella persona tan especial no lo ha vuelto a sentir con ninguna y por mucho que ha intentado recuperarla, enamorándola como la primera vez, el destino como siempre actuó y no dejó que volvieran a unirse, entre ellos solo queda amistad con el recuerdo de lo que pasó una vez.

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