Se trataba de dos simples personas que estaban destinadas a conocerse y así lo hicieron, eran los dos muy diferentes pero a la vez muy iguales, cada uno partía de su propia meta y de sus sueños por conseguir, hasta que se cruzaron en un mismo camino, un punto de partida, un comienzo de algo inesperado, en ese momento se convirtieron en algo más, ya no solo eran conocidos si no que ya eran amigos, algo que implicaba cierta confianza, cariño, ayuda, motivación, momentos únicos compartidos y un afecto cada vez mayor que llevó a volverlos a los dos locos compartiendo la misma función, quererse y dejarse querer, amar y ser amado, sentir sin un rumbo hacia lo desconocido con en fin de ser uno solo, de crear un siempre contigo y un nunca te dejaré.
  

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