A veces pasa que no llegamos que nos quedamos a mitad del recorrido sin llegar al final simplemente por tonterías que son pequeñas piedras que te van trabando el camino, son inevitables, lo quieras o no siempre tropezamos pero por eso las personas tenemos algo llamado fuerza, valentía, ganas, alegría… para poder levantarnos cada vez que resbalamos, es algo con lo que contamos desde que nacemos prácticamente, ya desde pequeñitos se nos enseña a que cuando caemos mientras jugamos hay que levantarse enseguida sin llorar y ahora que somos mayores jugamos a vivir la vida de distintas formas como más cómoda nos parece aunque a veces incluso la complicamos o la improvisamos y resulta que tiene las mismas dificultades que cuando eras pequeño y estabas empezando a dar los primeros pasos.    

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poco de todo y un poco de nada.

Pilotando mi corazón

Querida mía