Que si, que en este juego ya vale todo, puedes lanzar dos veces los dados, cambiar las cartas cuando quieras y coger cuantas necesites, saltarte las casillas que hagan falta, avanzar por encima de los peones, contraatacar cuando el otro se despiste y mirarle las cartas cuando se gire. Puedes hacer trampas que todo cuenta, se puede arriesgar aunque con el peligro de poder fallar en el ataque, de buscar las debilidades se trata y de tentar en cierta parte a la suerte, porque para mi en el juego solo hay dos jugadores. El tiempo se acaba, hora de improvisar, de elegir una de las cartas quizás, o de tirar los dados y tentar a la suerte una vez más.
       

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