En mentiras creemos nos limitamos a pensar que somos buenos, nunca nos preguntamos, solo hablamos, reímos y a veces lloramos.  Cuando nos conocemos empezamos a pensar lo que está pasando y miramos más lejos y miramos donde nunca habíamos mirado. 
Se nos hace corto el tiempo cada vez que el corazón se embala, se nos pasa la vida entera buscando aquella eterna mirada. Me quedaré con muchas ganas de verte vacío y sin aliento estaré apunto de encontrarte, cuando se acabe el tiempo volveré, cuando no quede nadie. A ver si están los restos del que fui, pero ese nunca vuelve.  
Se nos cambia la mirada cada vez que se nos rompe el alma, se nos quitan todas las ganas siempre esperamos que llegue el mañana. 

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