Y justo ahí está el momento en el que te sientes impotente de no saber que hacer, en el que te miras a ti mismo y ves que lo has perdido todo, no te queda nada, ni tus padres, ni tú mejor amigo, ni esa persona que te hacía ir más despacio a la que tanto querías, tú novia.
¿ Y que haces en ese instante ? Sólo se te ocurre gritar, llorar, coger tú moto e ir a mil por hora mientras te lamentas, pensando en como has podido ser tan cabrón de pegarle a alguien así… Y luego llega el invierno, sigues esperando a que vuelva, el tiempo pasa y te das cuenta de que le va mejor sin ti y decides marcharte lejos, crear una nueva vida y empezar de cero, pero a pesar de todo eso sabes perfectamente que el destino os pertenece, que al parecer todo había empezado antes de lo previsto y que nunca nadie podrá hacerle sentir como tú.  
TRES METROS SOBRE EL CIELO.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poco de todo y un poco de nada.

Pilotando mi corazón

Querida mía