Te encierras en tu propia carcel, te apecete estar solo, pensar en el problema es lo que te quema…
Tarareas esa canción que siempre te gustó por que pensabas que no estaba hecha para ti, y ahora te das cuenta de que es exactamente tu vida.
Entonces la voz de tu mente se queda callada, y no hay salida.
Solo quieres llorar, aunque no arregle las cosas, es una manera de desahogarte, pero yo prefiero escribir.
Son mis únicos momentos de inspiración, intento atraer los buenos recuerdos, aunque huyen muy rápido.
No facilita nada las cosas tener una imagen tán clara de tí grabada en mi mente. Deprime bastante.
Pero me gusta, no quiero olvidarte. Me haces daño inconscientemente, no te culpo de mi pena.
Y pasa el tiempo, sigo aquí, en el principio.
Mis ideas para divertirme se agotan, y vuelvo a la rutina.
Necesito algo de tiempo, quizás si me lo concedieras sería la de antes.

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