Quizá porque se puede andar perdido aunque conozcas el camino, porque hay días tan oscuros como la noche, y noches que brillan más que un día, porque hay días para todo, porque todo a veces es nada y porque otras veces nada es todo. Quizá porque hay quienes te tienen delante y no te ven y quienes te han visto sin mirarte, quizá porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, porque aunque me ahoga me atrapa, quizá porque no siempre correr significa llegar más lejos, porque lo más pequeño en ocasiones es... Lo más grande.

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