Paro y pienso, pienso y sigo, sigo y continuo. Acciones rápidas o lentas, pasos largos o cortos, miradas profundas o intermediarias, besos sentidos o sin sentir, palabras verdaderas o simples, pensamientos puros o impuros, sentimientos sinceros o surrealistas, amigos de verdad o conocidos, amores verdaderos o fingidos, destino real o irreal...
Todo tiene varias elecciones, dos caminos, derecha y izquierda, o más, en frente y detrás. Solemos decir que todo es cuestión de elegir y decidir sin mirar atrás, sin pensar en el más allá, con mirar el presente basta. Pero quizá sea el momento y la hora de dejar por una vez que se decida solo, sin elecciones ni pensamientos y empezar a dejarse llevar con los ojos cerrados... Claro que, toda acción tiene su reacción, siempre puedes caer,  pero seguro que habrá alguien, una mínima persona que logrará volver a levantarte.       

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