Nunca se me dio demasiado bien poner las cartas sobre la mesa, nunca se me dio demasiado bien.
Y ahora nos volvemos a encontrar y me preguntas que tal me va. Quisiera ser capaz, decirte la verdad: decirte que me va realmente mal. No te logré olvidar... ni lo intenté quizás. Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar, decirte que nadie me volvió a besar. No te logré olvidar... ni lo intenté quizás. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poco de todo y un poco de nada.

Pilotando mi corazón

Querida mía