Hoy le digo adiós a un sentimiento, a una emoción, a un cariño especial, a un pensamiento, adiós a las miradas, las caricias, la cercanía, las palabras… Hoy empiezo de cero, diciendo adiós a mucho, pero saludando cosas nuevas.
No todo es olvidar, borrar y hacer cuenta nueva, no. Yo no olvido, simplemente dejo de pensarlo poco a poco, pero nunca dejo que nada desaparezca completamente de mi vida, de mi corazón, porque algún día dentro de un tiempo me gustaría recordar cada una de estás pequeñas historias por las que he sufrido, reído, llorado, sentido, soñado…  historias que te hacen cambiar, madurar, reflexionar sobre el mundo, y poco a poco tú solo vas aprendiendo de cada tropiezo y te vas dando cuenta de que de verdad merece la pena luchar, que todos tenemos el mismo destino, pero que si nos han dado oportunidad de estar aquí y ahora hay que aprovecharla.

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