Allí sentada, tan sola, lejos de mi casa y de la gente que conozco, me asaltó un sentimiento. Era como si recordara algo que nunca había conocido o que siempre había esperado. Pero no sabía que era. Tal vez fuera algo que había olvidado o algo que me hubiera faltado toda la vida. Solamente puedo decir que sentía al mismo tiempo alegría y tristeza. 

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