A veces pienso que aún estás que no te fuiste... que regresas me besas y me dices que no esté triste... que esta realidad solo es un chiste de mal gusto y que del tamaño del infinito te gusto, a veces subo a la azote a mirar las nubes y veo aquellas figuritas que dibujaba el deseo. Me acuesto y pienso en ti y si cae alguna estrella le pido que de tú piel jamás se borren mis huellas. Y en todas las señalizaciones de tránsito me sonríe tú cara, pestañeo y luego vuelvo a mirar y me digo estoy delirando aquí un auto me va a matar. 
A veces no, casi siempre imagino en mi camino que me tocas la puerta y cuando abro es mi vecino, a veces sueño que te cuento secretos de mi infancia que tenemos un hijo y le enseñamos a decir gracias. 

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