Un brillo especial.
Y hoy estoy otra vez a las tres de la mañana sentada en la cama mirando por la ventana las estrellas y esperando a que pase una fugaz para pedir un deseo, pero por mucho que espero no pasa, se me hace eterna esta espera y acabo durmiendo otra vez.
A la siguiente noche hago exactamente lo mismo, repito una y otra vez pero no aparece, solo hay que esperar el momento inesperado en que ya estés cansado y de pronto te sorprenda un brillo en el cielo distinto a los demás y pedir ese deseo que tanto deseabas.

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