Dejar atrás un día todo lo que has vivido debe de ser duro, marcharse a un lugar donde no sabes si volverás debe ser peor aún. . . Tomar una decisión así con tales riesgos no debe ser muy fácil, si ya nos cuesta elegir entre dos colores eso aún más y a veces que no puedes ni si quiera elegir, tienes que marchar sin más. 
Todo es acostumbrarse al nuevo sitio, adaptarse, si vas por decisión tuya pues te resultará mucho más fácil pero irse por obligación donde no conoces a nadie, no conoces la ciudad, ni tienes apenas amigos porque los tuyos están a cientos y cientos de kilómetros. Lo único que puedo decir es ÁNIMO Y NUNCA TE RINDAS.

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