Son recuerdos del ayer.
Son recuerdos en los que hace dos días me imaginaba un mudo a tú lado, teniéndolo todo porque estabas cerca de mi... Me imaginaba un mundo lleno de color en el  cual no me importaba nada porque estabas ahí para salvarme antes de caer. Parecía que ya sentía tus caricias, tus besos, tus mimos, tus abrazos, tu mirada... pero todo era una ilusión, jamás pasó ni pasará, jamás sentiré nada de eso contigo. Tenia esperanzas de que pusieras mano encima de la mía cuando íbamos al cine o en cualquier instante en los que estábamos uno pegado al otro, pero nunca te atrevistes a ponerla.
Echo mucho de menos todo aquello que me hacía sentir mejor y mucho más feliz, echo de menos esa sonrisa que veía todos los días, echo de menos pensarte por la mañana al levantarme y por la noche al acostarme, echo de menos esas palpitaciones tan rápidas que daban mi corazón cada vez que te veía, echo de menos ponerme nerviosa cuando te hablaba, echo de menos pensarte. . .
Dicen que no se puede echar de menos algo que nunca has tenido, pero yo ni siquiera te tuve y cada día te pienso más y más, aún sabiendo que nunca nunca estarás aquí de la misma forma que me gustaría a mi.  

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