De nuevo volvió mi ilusión porque apareciste tú para recordarme que todavía existe el amor.
Y cuando ya me acostumbre a esto de la soledad, a esto de no caminar y de no sentirme persona  apareciste tú con tú mirada tan llena de hermosura, apareciste tú con tu sonrisa tan joven de locura, apareciste tú haciéndome ver, cambiando aquello que un día pensé que no existía. 

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