Porque nada puedes hacer cuando las cosas salen mal, tan solo aguantarte, porque a veces se te quitan las ganas hasta de luchar, porque te crees cobarde y a la vez taciturna, porque comentes errores una y otra vez, porque todo puede pasar de ser blanco a ser negro y viceversa en un momento, porque hay que saber olvidar con la misma facilidad con la que empezamos a amar, porque muchas veces no compensa pasar por todo esto.

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