Días malos.
Hay días en los que no te apetece levantarte de la cama por diversos motivos, uno porque te da mucha pereza ir al insti y otros pues... los malos, los motivos malo que no te dejan ni dormir que aparecen en cada uno de tus sueños y te hacen sufrir hasta el tal punto que... acabas despertándote tres veces cada hora...
Esos días malos que se tienen de vez en cuando... y piensas joder porque estaré yo aquí, porque todo me pasa a mí,  podría irme y dejar todo lo malo me rodea... pero eso sería de cobardes, no se puede esconder la cabeza cada vez que se tiene un día malo...porque tú sola te hundes cada vez más sin darte cuenta, bueno sola sola no... siempre hay alguien que también influye en ese bajón... por así decirlo. Así que es mejor enfrentarse a los días malos, plantarles cara y lo más importante cambiar esas lágrimas que caen sin querer, sin pensar... por una sonrisa enorme.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poco de todo y un poco de nada.

Pilotando mi corazón

Querida mía