Ayer, el dolor no le quiso dejar que llorase. Por eso prefirió guardar ese sentimiento en un cajón en el fondo de su corazón. No sería preocupante, si no fuera porque ya no tiene más espacio. Ahora tiene en su interior una bomba emocional, con tan solo un leve roze, cualquier tontería insignificante que no quieren decir nada pero que afectan sin que te des cuenta (BOMB! ) le puede hacer estallar: gritos, lágrimas, furia,...

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