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Vive y aprende.

La vida te hace aprender a todas horas. Muchos optamos por reflexionar al irnos a dormir, sobre el transcurso del día. Analizamos situaciones, meditamos sobre otras e intentamos tomar decisiones acertadas en el futuro. Todo aquello que hacemos en el mañana, queda marcado por todo lo aprendido durante los pasos dados en la vida. 
Hemos aprendido a levantarnos si nos caemos, a sonreír pese a todo. Sabemos esforzarnos por lo que queremos y seguimos el lema "quien la sigue, la consigue", nos hemos prometido no volver a cometer los mismos errores, apartar la piedra para no tropezar en el camino y sobre todo no chocar con la misma dos veces. Ahora nos valoramos, nos queremos más. Un día, alguien nos lastimó y todo cambió; firmamos un pacto: "lo importante en la vida, primero eres tú". 
Hemos decidido olvidar, dejar el pasado atrás, y empezar a mirar hacia adelante, porque las penas son para quien las quiera y las alegrías para vivirlas. Hemos aprendido a levantarnos antes,…
No necesito más, mi única realidad es que, cada segundo del día contigo sabe mejor. 

Días...

Hace días que no me sentía así. Con la mirada al frente me atrevo a decir que estoy triste, que no me quedan ganas. Hoy necesito que me levanten a mi, que me griten que yo puedo, que lo puedo conseguir. Que si me esfuerzo podré alcanzar todo lo que yo me proponga. 
Hoy necesito un abrazo, necesito sentir el calor de unos brazos. Necesito que alguien, solo con mirarme sepa que algo me pasa, que dentro de mi hay inquietudes, que hay un algo que no se que, pero que no me deja sonreír. 
Me gustaría poder contarte tantas cosas, pero hoy no puedo. Tengo un inmenso miedo que me impide volver a confiar. Temo al dolor y a sufrir. Creo que puedo, me convenzo, pero llega el momento y prefiero dar pasos hacia atrás, por si acaso me vuelven a dañar. 
Hoy quiero que me saquen sonrisas con las tonterías más absurdas. Me gustaría que me hicieran olvidar y pensar en todo aquello que perturba mi mente. Que me trasladen de lugar emocionalmente y me lleven donde la alegría gana siempre. 
Me apetece un parént…
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El universo conspiró para abrazarlos

A pesar de todo, ella siempre sonríe.

Nunca volvió a ser la misma, jamás tuvo el valor de recuperarse así misma. Se rompió tantas veces que era imposible el viaje de vuelta. Trocito a trocito caía y perdones sin fundamento lo reconstruían, tan solo al principio. Llegó un día en que los perdones y abrazos ya no sanaban las heridas, por qué ya no creía en la verdad, sabía que volvería a tropezar y que las lágrimas serían su mayor consuelo. 
Desde entonces, jamás tuvo el valor. Ella ahora tiene miedo. Se muestra valiente y fuerte. Es dura con todos y apenas deja mostrar pinceladas de su corazón. Lo tiene bajo llave para que nadie lo hiera, mientras intenta sanarlo. Necesita que olvide y que vuelvan a unirse cada uno de los pedacitos que se rompieron, tan pequeños, finos y resbaladizos como la arena. No busca quien lo haga por ella, porque sabe que con el tiempo lo conseguirá, la persistencia la caracteriza. Jamás ha optado por el camino fácil que la mayoría tiene como solución, porque eso sería ser como los demás, y ella es d…

Te has perdido quién soy

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Vas tejiendo nudos en el corazón para luego pedirme perdón... 

Ella y Él.

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Ellos son dos. Ella y Él. Se conocieron por casualidad. Ninguno sabía de la existencia del otro, al igual que tampoco sabían que se entenderían tan bien. Con el tiempo forjaron una gran y bonita amistad; de estas que dan envidia porque las risas son las protagonistas. Se volvieron inseparables, compartían todo, se confesaban sus secretos, lloraban, viajaban, bailaban, etc. Cualquier cosa les unía y ellos se buscaban, se apoyaban y ayudaban, hasta en la más remota circunstancia. Vivían locuras, de esas que no cualquiera se atreve a experimentar.
El tiempo pasaba y ellos, Ella y Él, más lo aprovechaban. Vivían cada día como si del último día del mundo se tratase. Discutieron pero aprendieron a solucionar las cosas hablando, no eran necesarias súplicas para recibir perdones. Jamás permitirían perderse porque ambos eran conscientes de que la vida no es toda color de rosa. La vida era más sencilla y bonita siendo dos. 
Un día cualquiera, algo cambió. Él se levantó y ya no pensaba igual, e…